Portafolios: concepto, utilidad, ventajas e inconvenientes
Los portafolios en educación se
convierten en una metodología de enseñanza y evaluación que hace
su aparición como metodología alternativa a aquellas de corte
puramente cuantitativo. Este puede usarse para el desarrollo y
valoración del conocimiento de una asignatura, para la adquisición
de habilidades de enseñanza y prácticas reflexivas, así como para
la preparación profesional y vocacional.
El potencial del portafolio no es
solamente una técnica de evaluación, como ya se comento
anteriormente, sino que también hace hincapié a una metodología de
enseñanza aprendizaje. Nos suministra información acerca del
proceso de aprendizaje y desarrollo del alumno.
El objetivo principal del portafolio es
la aspiración que tenemos de convertir a nuestros alumnos en
estudiantes reflexivos y críticos. Las evidencias demuestran que el
uso de esta herramienta promueve el desarrollo de las mismas, y
además nos permite obtener un mayor control del trabajo realizado
por el alumno. Es más, el elemento de estudio no es el alumnado,
sino al estudiante desde su origen, fijándonos en el proceso, su
desarrollo, su evolución y su transformación hasta final de curso.
Podríamos decir que los objetivos
generales del portafolio, como técnica de evaluación, entre otros,
son los siguientes: 1.- Evaluar tanto el proceso como el producto.
2.- Motivar al alumnado a reflexionar sobre su propio aprendizaje
participando en el proceso de evaluación. 3.- Desarrollar destrezas
colaborativas entre el alumnado. 4.- Promover la capacidad de
resolución de problemas
5.- Estructurar las tareas de
aprendizaje (obligatorio / optativo y 6.- Proveer a los profesores de
información para ajustar los contenidos del curso a las necesidades
de los estudiantes.
Todo esto será viable si el docente
esta preparado y formado pedagógicamente, puesto que es el punto
crucial para que el cambio se produzca con éxito. Es decir, el
trabajo del profesorado no pasa a estar en segundo plano, sino todo
lo contrario, la planificación y conocimientos metodológicos así
como el dominio pedagógico de una serie de pautas didácticas son
cada vez más exigentes dentro de esta nueva prespectiva, el
portafolio.
Otro tema, de gran preocupación, es la
ratio profesor alumno. Según estudios recientes para que se lleve a
cabo un buen resultado satisfactorio es una reducción de la ratio ya
que este tipo de metodologías requieren una atención
individualizada del alumnado entre otras cuestiones, lo que urge a
una necesaria reducción de la ratio y a una conveniencia de trabajar
con equipos docentes.
Una solución, podría ser el uso de
las TIC como herramienta habitual. La utilización de estas
herramientas nos permite un acercamiento a nuestro alumnado y una
mayor adaptación de nuestra enseñanza a las necesidades e
inquietudes de nuestros alumnos a cerca de su aprendizaje, además
nos proporciona una satisfacción profesional para nosotros como
docentes.